Estas tierras, que en la época de la conquista española
se las conocían como Acapiche o Coya Piche, fueron entregadas
a un Capitán de Luis de Cabrera. Con el paso del tiempo,
fueron concedidas a las Hermanas Catalinas, quienes cedieron sus derechos
a Don Domingo Valladares.
Por los primeros años del siglo XVIII, alguien colocó
una crucecita en la grita de un árbol donde un hombre perdió
la vida, y es así que desde entonces se conoció con
el nombre de Paso de la Crucecita.
Finalmente, el 11 de mayo de 1870, por Decreto Provincial se
encargó la traza y delineación de la villa denominada
La Cruz.